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SEGURIDAD DEL PACIENTE EN EL USO DE ACCESOS VENOSOS

La seguridad del paciente en torno al uso de los accesos venosos exige que se tenga en cuenta que su cuidado involucra el antes, durante y después de la colocación del dispositivo vascular. Por este motivo, es necesario que aquella Institución que decida implementar una Clínica de catéteres, establezca como propósito que todo el personal involucrado con el uso de dispositivos vasculares se instruya en la adecuada elección y cuidados de los dispositivos, estableciendo como meta reducir la incidencia de flebitis, trombosis, infecciones y oclusión de estos dispositivos, a través de la capacitación y supervisión constante del cumplimiento de los protocolos de manejo. 

A continuación, se realizará un recuento de las consideraciones necesarias para el manejo adecuado de los dispositivos vasculares venosos, antes, durante y después de la inserción de estos.

ANTES DE LA INSERCIÓN.
Para la elección del dispositivo vascular adecuado, antes de la inserción debe tenerse en cuenta, condiciones como: características de cada dispositivo, estado de la piel, de la zona a puncionar y la vasculatura del paciente; el tipo y propiedades del fármaco a suministrar (pH, concentración, potencial de daño vascular), duración de la terapia a infundir y posibilidad de brindar cuidados adecuados al dispositivo insertado.
La evaluación incluye el uso de herramientas como la que se muestra a continuación: 
 

Vasos venosos. Ventajas y desventajas. 

 

El sistema vascular venoso se caracteriza por ser más numeroso que el arterial y por tener vasos con un diámetro mayor que el de las arterias que lo acompañan de forma casi paralela; el diámetro de las venas puede variar desde 1 mm hasta 2 o más centímetros. Se diferencian de las arterias en cuanto a su función porque las venas se encargan, por ejemplo, de traer de vuelta la sangre al corazón para que se oxigene, llevar la sangre oxigenada del pulmón a la aurícula izquierda. A medida que los vasos venosos retornan al corazón, las ramas venosas se van uniendo, formando vasos más grandes hasta llegar al corazón.  Dentro de las venas que comúnmente se canalizan se encuentran vena yugular, basílica, cefálica, braquiales, entre otras. 

 

La vena cefálica, nace del arco venoso dorsal, se convierte en vena cefálica del antebrazo, pasa por el canal externo del codo para posteriormente pasar al brazo y luego atravesar el surco deltopectoral para desembocar en la vena axilar que avanza para vaciar en la vena subclavia.  Su diámetro varía entre los 2 a 4 milímetros, con un flujo aproximado de alrededor de 80 ml por minuto. 
 
Las venas braquiales, son venas profundas que avanzan junto a la arterial braquial, con flujo contrario a esta, nacen en la unión de las venas radiales y cubitales, a la altura de la bifurcación de la arteria radial, avanza hasta llegar al borde inferior del musculo redondo mayor donde desemboca en la vena basílica, pasando a formar la vena axilar. 
 
La vena basílica, es una vena con un recorrido largo, con trayecto superficial y profundo, drena el flujo sanguíneo de la mano y el antebrazo. Su origen se encuentra en la red venosa dorsal de la mano, específicamente en la parte cubital de esta, para dirigirse posteriormente hacia el antebrazo, llamándose vena basílica del antebrazo, se conecta con la vena cefálica pasando por el canal interno del codo, para formar la vena basílica del brazo, donde se hace profunda, avanzando junto al borde inferior del musculo redondo mayor, en donde se le unen las venas humerales anterior y posterior, así como las venas braquiales para formar la vena axilar. Su diámetro varía entre los 4 a 6 mm, su flujo aproximado es de 256 ml/min. Es la vena de elección para realizar la inserción de catéter central de inserción periférico ecoguiado.

 

La vena yugular, es una vena de gran calibre, se encuentra la vena yugular externa más superficial que la vena yugular interna, considerándose que la primera es un acceso periférico y la segunda es un acceso venoso central. Esta vena es de gran ayuda en situaciones de emergencia para obtener un acceso venoso central o periférico dependiendo de las necesidades y las habilidades del profesional que realizara el procedimiento. Se requiere entrenamiento para su canalización, debido a que un error en la canalización puede generar accesos accidentales arteriales e incluso pueden producirse neumotórax o hemotórax asociados a la inserción del dispositivo. 

 

La vena femoral, es una vena de gran calibre, requiere entrenamiento y habilidad del profesional que realizará la inserción del dispositivo vascular debido a su proximidad con la arteria y nervio femorales. Su flujo es alto, tiene capacidad para permitir que se pasen bolos de medicamentos y líquidos endovenosos a altas velocidades. Existe evidencia bibliográfica, donde se relaciona una mayor incidencia de infecciones asociadas a dispositivo vascular con el uso de este sitio de punción.

 

Al elegir el acceso venoso adecuado, según la vasculatura del paciente, también tiene que tenerse en cuenta que no es cierto el mito de que el catéter mas grande es el mejor para el suministro de medicamentos, por el contrario, debe siempre tratar de utilizarse el catéter mas pequeño posible para el vaso escogido y la terapia a suministrar. Ejemplo de ello se resume en la imagen a continuación:


 Adicional a la elección del dispositivo vascular según la vasculatura del paciente, debe tenerse en cuenta la duración de la terapia, lo que obligará a que se deba decidir entre catéter de corto plazo (catéter de teflón o vialon que se inserta en venas periféricas y su cambio debe realizarse cada 3 a 4 días), mediano plazo (Catéter PICC, de línea media o Catéter venoso central) o largo plazo (catéter central con reservorio implantable).

 

Según el tipo de terapia a suministrar debe tenerse en cuenta las características del medicamento, que incluyen osmolaridad, pH, tonicidad, si es vesicante o irritante. Estas características son clave en la escogencia del dispositivo vascular a utilizar y la vía de abordaje (central o periférica).

 

De igual forma debe realizarse la escogencia del dispositivo haciendo un análisis integral de las necesidades del paciente, cumpliendo con los siguientes parámetros:

 

1.    Dependiendo del tipo de medicamento a suministrar y el puntaje obtenido en la evaluación de venas periféricas es posible determinar si la opción es una vena periférica o no.

2.    Si el paciente requiere una vía central, se realizará un análisis del dispositivo a implantar teniendo en cuenta el tiempo de uso del catéter, así:


-    Menos de 10 días: Catéter venoso central convencional, PICC o catéter de línea media
-    Entre 10 días y 4 semanas: Catéter PICC o catéter de línea media.
-    De 4 semanas a 6 meses: Catéter PICC, CVC tunelizado o dispositivo implantable.
-    De 4 meses a años: CVC tunelizado, o puerto implantable. 


Los Catéter PICC de alta presión son de elección en pacientes con altos volúmenes de infusión o numerosos goteos. De igual forma prefiera siempre el uso de catéteres recubiertos con sustancia antibacterial para favorecer la prevención de infecciones asociadas a dispositivos. 
En cuanto a la vía de acceso los catéteres se clasifican en centrales y periféricos, siendo la ubicación de la punta del catéter la que determina esta clasificación. 

 

Los catéteres centrales, ubican su punta en el tercio medio de la vena cava superior, en la aurícula derecha o en el tercio superior de la vena cava inferior; este tipo de dispositivos puede corresponder a catéteres con acceso en vía central y ubicación de la punta central (ej, catéter con inserción subclavia cuya punta se ubica en porción inferior de vena cava superior) o a catéteres con inserción periférica con la punta en porción inferior de cava superior. 

 

Los catéteres periféricos son aquellos cuya inserción se realiza a través de venas periféricas y la punta del dispositivo queda ubicada también en una vena periférica, ejemplo de estos son los catéteres periféricos cortos o el catéter de línea media. 
Teniendo en cuenta que los dispositivos más utilizados son el Catéter venoso central, el catéter PICC y el catéter periférico corto, y que el catéter subcutáneo ha venido incrementando su frecuencia de uso para los pacientes oncológicos, se incluirá en esta revisión además del catéter de línea media. 

 

CATÉTER CENTRAL DE INSERCIÓN PERIFÉRICA (PICC). Como ya se mencionó este tipo de dispositivo, se inserta en una vena periférica, pero su punta se ubica en vía central. Por lo que se considera como un catéter central y los cuidados para el mantenimiento son similares a los cuidados realizados al catéter venoso central convencional. Las medidas oscilan entre los 50 a 70 cm y se encuentran dispositivos con calibres de 3, 4, 5 y 5,5 Fr. De igual forma existen catéteres PICC DE ALTA PRESIÓN que usados siguiendo las recomendaciones del fabricante, pueden ser conectados a los infusores de medios de contraste del servicio de imágenes diagnosticas. 
Los criterios de escogencia de este dispositivo se resumen a continuación:

Dentro de las ventajas de este dispositivo se encuentran, la reducción del numero de punciones al paciente, la garantía de obtención de un acceso venoso central sin riesgo de hemo o neumotórax, puede ser utilizando en Home Care o con pacientes que asistan a la institución para suministro de tratamiento de manera intermitente (ejemplo pacientes de quimioterapia). Al realizarse la inserción con técnica ecodirigida se reduce el numero de punciones y la proporción de eventos adversos asociados con la inserción como daños vasculares, hematomas o punciones accidentales de tejido nervioso. Según la evidencia, el PICC ha logrado llegar a permanecer colocado en pacientes por periodos de hasta 1 año. Aspecto que demuestra que un adecuado mantenimiento es la clave para maximizar el tiempo de uso. 


Las desventajas de este dispositivo incluyen que la inserción solo puede ser realizada por personal de enfermería entrenado para su inserción, con técnica de seldinger, seldinger modificado, ecoguiada o a ciegas; por lo que si no se cuenta con este recurso humano en la institución su inserción no podría realizarse; entre otras, el desconocimiento respecto al adecuado manejo o la resistencia a realizar un manejo adecuado del mismo, puede conllevar a que surjan complicaciones como Trombosis venosa, sangrado, celulitis o Infección del sitio de inserción, bacteremia, flebitis o ruptura del catéter. Los cuidados de enfermería deben encaminarse a la prevención de este tipo de eventos.  NO es un procedimiento para realizarse en caso de urgencia, su colocación debe ser programada. 

Las contraindicaciones del PICC, son en su mayoría relativas, ya que muchas de ellas se minimizan al utilizar guía ecográfica, o terminan convirtiéndose en una indicación como se describe a reglón seguido:

 

Dejan se ser una contraindicación al usar guía ecográfica:     
-    Incapacidad para visualizar o palpar la vena
-    Niveles de INR, TP o TPT elevados

 

Situaciones en las que debe evitarse puncionar la extremidad afectada o debe evaluarse riesgo beneficio (se recomienda que la elección sea realizada exclusivamente por el experto en Clínica de catéteres de la Institución para determinar la mejor opción para el paciente):

-    Dispositivo de acceso venoso central, marcapasos cardiaco, desfibrilador cardiovascular implantado o filtro en la vena cava
-    Historia de ACV, mastectomía, fístulas arteriovenosas en extremidades superiores, otras cirugías o traumas de cabeza o cuello que contraindicarían el uso de ese lado
-    Padecimientos cutáneos, dermatitis, otros hematomas, abrasiones o laceraciones que pueden aumentar el riesgo de complicaciones del paciente
-    Neuropatías periféricas, daño circulatorio, quemaduras o radiación en sitio de inserción o a lo largo de la vía del catéter que se pretende usar
-    Trombosis venosa en la extremidad a puncionar
-    Síndrome de Vena Cava

 

CATÉTER VENOSO CENTRAL. Catéter con plazo de uso intermedio (no deben superarse los 15 a 20 días de inserción), insertado a través de un vaso venoso como yugular interna, subclavia o femoral y cuya punta se ubica en vía central. Su inserción se realiza con técnica de seldinger, a ciegas o con guía ecográfica (debe preferirse siempre la técnica con guía ecográfica ya que tiene menor incidencia de eventos adversos relacionados con la inserción), generalmente realizado por médicos de cualquier especialidad entrenados en la inserción, cirujanos, radiólogos intervencionistas o profesionales de Enfermeria entrenados en la inserción con técnica ecodirigida.


Generalmente deben reemplazarse con dispositivos para accesos venosos centrales como el catéter PICC, cuando el paciente requiere terapias intravenosas prolongadas. 

 

Este tipo de dispositivos se presenta en diferentes calibres y números de vías, encontrando en la industria colombiana desde catéteres pediátricos de 4 fr hasta dispositivos para adultos de 7 Fr (para otros usos como hemodiálisis se pueden encontrar ejemplos de catéter de 13 fr), Monolumen, bilumen, trilumen. Existen catéteres hasta de 5 vías, pero no son comunes en el mercado colombiano.  
Los criterios de inserción de este dispositivo se resumen a continuación: 

Dentro se sus ventajas, se encuentra el uso para situaciones de urgencia en los diferentes servicios de la Institución, permite el suministro de grandes volúmenes de medicamentos que requieran vía central. 


El material de elaboración es el poliuretano con y sin recubrimiento de materiales antimicrobianos. 

 

Las desventajas que se describen en la literatura están relacionadas con el alto riesgo de infección (a mayor número de vías y/o a mayor calibre mayor riesgo de infección), el uso por cortos periodos de tiempo para posteriormente cambiar a otras opciones de catéter que permitan mayor tiempo de uso si se requiere, la incidencia de hemo y neumotórax asociados a la inserción, entre otras. 

 

CATÉTER VENOSO PERIFÉRICO CORTO. Son dispositivos ubicados en venas periféricas, comúnmente utilizados por su técnica estandarizada que facilita un acceso venoso para situaciones de urgencia o para suministro rutinario de terapias intravenosas. Siendo estas sus principales ventajas.  
Sus usos incluyen suministro de hidratación venosa, administración de medicamentos endovenosos por vía periférica, transfusión de hemoderivados, entre otros. El cambio de este dispositivo debe realizarse cada 72 horas o antes si se presenta disfunción o algún evento asociado al dispositivo que ponga en riesgo la seguridad del paciente.  

DURANTE LA INSERCION.  Los cuidados durante la inserción del dispositivo vascular se basan en la adecuada técnica de inserción del dispositivo escogido para la terapia intravenosa del paciente. Por lo que se debe tener en cuenta si la inserción se debe realizar con técnica de seldinger o seldinger modificada. De igual forma la asepsia durante todo el procedimiento es fundamental para procurar la prevención de infecciones asociadas a la inserción del dispositivo vascular.  

Así mismo, la realización de una técnica adecuada es fundamental para la prevención de otros eventos de seguridad relacionados con la inserción como neumotórax, hemotórax, multipunciones, punción accidental de tejido nervioso, lesiones vasculares, hematoma, entre otros. Es absolutamente necesario que posterior al procedimiento, se realice el registro clínico correspondiente (nota de enfermería, evolución médica o nota operatoria, según corresponda), donde se describan con claridad las consideraciones que se tuvieron en cuenta para la elección del vaso venoso a puncionar, el dispositivo vascular elegido y sus características, los riesgos y beneficios para el paciente; en esta nota debe registrarse si se realizó o no gestión para la obtención del consentimiento informado; si la actuación fue de urgencia, debe dejarse la evidencia en la historia clínica de que se actuó con el objetivo de garantizar el bienestar del paciente y previamente se evaluaron los riesgos y beneficios del procedimiento realizado. 

Recuerde que el personal médico, de enfermería y/o asistencial, en caso de que el dispositivo vascular insertado sea un catéter central, debe verificar en la placa de torax la ubicación de la punta del dispositivo. Esta es una obligación de todo el personal asistencial y no debe limitarse únicamente a la revisión por el medico de turno. 


DESPUES DE LA INSERCION. Sin restar importancia a la seguridad durante la inserción del dispositivo vascular, es necesario mencionar que los cuidados posteriores a la obtención del acceso venoso son fundamentales para garantizar la permanencia de este, el suministro adecuado de la terapia requerida por el paciente, así como para evitar la incidencia de eventos asociados a la atención de salud que podrían poner en riesgo la integridad del paciente. 
Teniendo en cuenta lo anterior los cuidados de cualquier acceso venoso debe encaminarse a prevenir: trombosis, infecciones, oclusión, daño al endotelio vascular, retiro accidental del dispositivo, por tal razón a continuación se describirán brevemente las acciones necesarias para el adecuado cuidado y mantenimiento de los accesos vasculares.


Prevención de infecciones. Son signos de infección asociada al dispositivo vascular enrojecimiento del sitio de inserción, calor y/o dolor local, salida de secreción por el sitio de inserción, fiebre, cambios hemodinámicos, alteración del hemograma y/o signos de respuesta inflamatoria. 
Son estrategias imprescindibles las siguientes:

-    Uso de tapabocas durante la preparación y suministro de terapia intravenosa.
-    Higienizar de manos antes y después de la manipulación del acceso vascular (recuerde los 5 momentos para la higiene de manos)
-    Respecto al conector libre de aguja: 

o    Uso obligatorio en todos los puertos del dispositivo venoso.
o    Solo debe cambiarse si se evidencia contaminación o mal funcionamiento 
o    Desinfección ANTES de realizar la conexión de la terapia intravenosa a suministrar al paciente.
o    No deben tener restos de sangre adheridos ni ningún otro tipo de contaminante.

-    El sitio de inserción del dispositivo debe estar lejos de sitios con infecciones activas
-    Curación según protocolo institucional cada 7 días, utilizando clorhexidina alcohólica y apósito transparente para cubrirlo, dejando visible el sitio de inserción. 
-    El uso de apósito oclusivo de gasa estéril debe limitarse únicamente a pacientes con sangrado o producción de humedad por el sitio de inserción, teniendo en cuenta que este apósito debe cambiarse cada 24 a 48 horas, dependiendo el estado de este. 
-    NO REUSAR jeringas para el llenado de buretrol, suministro o preparación de medicamentos. 
-    El cambio de equipos de infusión debe hacerse cada 72 horas, según el protocolo institucional. 
-    La nutrición parenteral debe suministrarse por puerto exclusivo del catéter, solo debe ser conectada por enfermero profesional con técnica estéril, usando barreras estériles. NO DEBE DESCONECTARSE LA NUTRICIÓN PARENTERAL A MENOS QUE SE VAYA A CAMBIAR LA INFUSIÓN O A FINALIZAR SU SUMINISTRO. 

 

Prevención de flebitis. Los signos y síntomas se relacionan con el tipo de flebitis que el paciente este desarrollando y el nivel de daño vascular que se esté presentando. En términos generales, el paciente podría desarrollar Flebitis infecciosa, mecánica o química e incluso flebitis posterior al retiro de dispositivo vascular. Teniendo como signos frecuentes dolor y calor local, cordón venoso, edema en el área afectada. 
Son medidas de prevención: 


-    Elección adecuada del dispositivo vascular – usar el catéter mas pequeño posible para la terapia que recibirá el paciente
-    Verificación por turno del estado del acceso vascular, debe realizarse también antes y después de administrar medicamentos
-     Realizar diluciones según los protocolos institucionales
-    Fijar de manera adecuada el dispositivo vascular
-    Curación del sitio de inserción según protocolo institucional
-    Al determinar el sitio a puncionar, evite el área de flexión de las extremidades 
-    Evite la vena cefálica para inserción de PICC
-    Estimule las actividades normales con la extremidad

En caso de evidenciar signos de flebitis debe reportarse de manera inmediata al enfermero profesional y al medico de turno para determinar el tratamiento a seguir, dentro de las medidas terapéuticas de podrá incluir: aplicación de calor húmedo continuo o intermitente, ejercicio leve para la extremidad afectada, Tomar cultivo y suministrar terapia antimicrobiana y/o considerar el retiro del dispositivo. 

 

Prevención de trombosis. La trombosis se relaciona con la colocación de un catéter grande en una vena de diámetro pequeño, lo que genera un cambio en el flujo sanguíneo del vaso venoso, conduciendo a estasis venosa. Otros factores relacionados con trombosis venosa asociada a dispositivos vasculares son acceso o inserción traumática o difícil a la vena, estados de hipercoagulabilidad, suministro a través de una vena periférica de soluciones o medicamentos con pH no fisiológico, hiper o hipoosmolares; Inmovilidad de la extremidad en la que está ubicado el catéter, o realización de ejercicio inadecuado con la extremidad donde se ha insertado un PICC. 


Los signos y síntomas pueden incluir derrame de líquidos de infusión a través del sitio de entrada del acceso vascular, edema y/o decoloración de la extremidad en el lado de la inserción (puede ser proximal o distal al sitio) en moderado a severo puede haber petequias, Fiebre sin foco aparente, dolor o sensibilidad en la región axilar de la extremidad donde está colocado el PICC.

 

Las medidas de prevención incluyen: 

-    Evaluación de paciente y sus factores de riesgo antes de la inserción del dispositivo vascular.
-    Escoger de manera adecuada el dispositivo vascular
-    Uso de guía ecográfica en la inserción. 
-    En extremidades con movimiento limitado debe realizarse movimientos pasivos, elevación de la extremidad para promover el flujo sanguíneo, estimular el rango de movimiento y el uso de la extremidad en actividades diarias comunes.

Cuando se sospeche la presencia de trombosis venosa asociada a catéter vascular, no se recomienda el retiro del dispositivo, hasta tanto se tenga diagnostico y tratamiento instaurado. Si se determina requerimiento de anticoagulación, el catéter deberá retirarse 72 horas después de iniciado el tratamiento. 

 

Prevención de oclusión y la ruptura del catéter. La oclusión del catéter puede ser parcial o completa, de tal forma que, en la oclusión parcial del catéter venoso, se evidencia que se puede irrigar, pero no aspirar sangre a través del dispositivo, el flujo se torna lento evidenciado por alarmas frecuentes de la bomba, mayor dificultad para irrigar o retorno sanguíneo ausente; La oclusión Completa se manifiesta con incapacidad para irrigar u obtener retorno sanguíneo a través del dispositivo. 

 

Respecto a la ruptura del catéter, es posible que esta no se evidencie cuando se presenta a menos que el dispositivo tenga una porción en vena periférica y la ruptura se presente a esa altura, con tal suerte que el endotelio vascular de esa porción de vena periférica, cercana al sitio de ruptura, quede en contacto con medicamentos vesicantes o irritantes. 

 

Realizar maniobras inadecuadas para tratar de eliminar una oclusión puede redundar en una ruptura del catéter y generar un evento adverso con consecuencias graves para el paciente. 

 

Las causas de oclusión se relacionan con técnicas de irrigación deficiente, presencia de sangre retornada en los lúmenes del catéter, acumulo de lípidos, depósitos minerales, precipitaciones de fármacos, acumulo de fibrina en la luz o en la punta del catéter, factores mecánicos como línea doblada, entre otros.

 

La prevención se basa en el adecuado manejo de dispositivo por el personal asistencial, los cuidados incluyen: 

-    Irrigación pulsátil (infunde – para – infunde – para) con 10 ml de SSN antes y después de administrar medicamento (deberán usarse 20 ml si lo realizado es toma de muestra sanguínea o transfusión a través del dispositivo vascular). 
-    Heparinización de los lúmenes del dispositivo vascular central que no vayan a ser utilizados por un periodo de 24 horas o más, (ejemplo, Paciente hospitalizado con catéter bilumen del que solo se está utilizando una de las vías, paciente ambulatorio que asiste para recibir terapia endovenosa intermitente, etc.). La heparinización deberá realizarse de la siguiente forma: 
1.    Irrigue el lumen a heparinizar con la técnica de irrigación ya descrita.
2.    Diluya 1 cc de heparina mas 9 cc de SSN
3.    Coloque 0,4 cc de esta dilución en el lumen a heparinizar 
4.    Rotule el lumen indicando que fue heparinizado
5.    Cuando se vaya a utilizar el lumen heparinizado, deberá retirarse la solución de heparina aspirando, posteriormente irrigar el lumen con Solución salina. 

-    Uso de conectores libres de aguja con presión neutra.
-    Antes de realizar conexiones de infusor de imágenes diagnosticas a un catéter central, verifique primero que el dispositivo sea un catéter de ALTA PRESIÓN. Si no es posible verificar esta condición comuníquese con un experto de terapia intravenosa de la institución para que obtenga asesoría. 

 

El tratamiento de la oclusión del catéter se considera en las guías internacionales, donde recomiendan el uso de trombolíticos, pero no es una practica rutinaria en nuestro país por lo que la recomendación institucional es que si se evidencian signos de oclusión se realicen técnicas de irrigación para evitar oclusión total, en caso de que el taponamiento del catéter evolucione a una oclusión total, deberá retirarse el dispositivo.

 

NUNCA INTENTE CORREGIR UNA OCLUSIÓN TOTAL REALIZANDO PRESIÓN EXCESIVA, NUNCA REALICE LAS IRRIGACIONES DEL CATÉTER CON JERINGAS MENORES DE 10 ML. PUEDE ROMPER EL CATÉTER, DESENCADENAR UNA TROMBOSIS EN EL PACIENTE, ENTRE OTRAS SITUACIONES. 

Durante el retiro de los dispositivos vasculares y después de este, debe realizarse una técnica adecuada para extraer el dispositivo al paciente, que incluya compresión para evitar hemorragias, evaluación del catéter para determinar si se retiró completo o no, y verificación del sitio de inserción para detectar presencia de flebitis posterior al retiro del mismo, extravasación, hematomas y/o ruptura. 

 

Recuerde siempre que las mejores estrategias de prevención incluyen el trabajo en equipo, la evaluación constante del estado de los accesos vasculares y el compromiso con el cuidado del paciente. En sus manos esta la seguridad de nuestros pacientes. 

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Jackson, A. VIP – Escala visual de flebitis por infusión. 1997

UCIENFERMERIA.ORG
Autor: Anderson Rivera Lamilla.  
Abogado -  Enfermero Profesional de Cuidado Critico. 
Cuidados Intensivos - Gerencia de Calidad y Auditoria en Salud - Derecho del trabajo y de la seguridad social
Coord. Unidad Cuidados Intensivos Adultos de Importante Clínica de IV Nivel 
Cali, Colombia

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